11 de mayo de 2010
Ella le confiaba sus deseos —sus esperanzas y aspiraciones para el futuro—, él escuchaba con ateneción y prometía hacer todo lo posible para que sus sueños se hicieran realidad. Lo decía de tal forma que era imposible ponerlo en duda, y ya entonces sospechaba cuánto significaría aquel muchacho en su vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario